QUIENES SOMOS

NUESTRO PROPÓSITO
NUESTRO ADN
DECLARACIONES DOCTRINALES

NUESTRO PROPÓSITO

VEN COMO ERES

Creamos un ambiente de adoración para una amplia gama de personas. La intención de estos espacios de “ven como eres” es para reunirnos sin importar donde estamos en nuestra vida espiritual.

SE TRANSFORMADO

Creamos ambientes de pequeños grupos donde podemos aprender la Palabra de Dios, construir relaciones con otros y ser transformados para ser más como Jesús. En Chase Oaks creemos que la verdadera transformación ocurre dentro del contexto de otras personas que están con nosotros en el mismo proceso.

HAZ LA DIFERENCIA

Construimos puentes a nuestra comunidad y al mundo a través de asociaciones locales y globales. A través de estas asociaciones le damos la oportunidad a cada persona en Chase Oaks de hacer la diferencia.

NUESTRO ADN

dna-icons-simple-smlMantenemos todo en una forma sencilla .

Nos enfocamos en hacer ciertas cosas y en hacerlas bien, una gran reunión semanal y reuniones
de grupos pequeños, entre otras.

dna-icons-same-boat-smlTodos viajamos en la misma barca.

Todos estamos en un mismo viaje de transformación. Nos apoyamos para alcanzar un destino. Celebramos la gracia y la victoria sin dar lugar a la humillación.

dna-icons-boycott-smlBoicoteamos los boicots.

Nos conocen por lo que somos, no por lo que rechazamos. Nos esforzamos en reflejar la luz y el amor de Dios en vez de traer condenación y juicio.

dna-icons-glow-smlBrillamos en la oscuridad.

Intervenimos en situaciones sin esperanza, injusticia y necesidad, impulsados por el amor de Jesucristo. Sabemos que Dios nos ha llamado a ser luz en este mundo.

dna-icons-party-smlEsta no es nuestra fiesta.

Esta es la fiesta del Señor y nosotros somos sus siervos, tenemos el privilegio de preparar la fiesta y traer invitados. Creamos un ambiente especial, teniendo en mente a todos los que ya estamos y también a los que han de llegar.

dna-icons-not-alone-smlNo nos movemos solos .

Convivimos en grupos, ministramos en equipos y servimos a la comunidad en asociación con otros.

dna-icons-pass-baton-smlPasamos la batuta.

Invertimos en la próxima generación é influimos positivamente en la formación de nuevos líderes. Esto nos ayuda a permanecer efectivos por generaciones.

dna-icons-salad-smlSomos ensalada, no sopa.

Somos diversos. Creemos que la mezcla de generaciones, etnicidades y culturas crea la unidad rica y sorprendente
por la cual Jesús oró en Juan 17.

dna-icons-dont-sweat-smlNo nos preocupamos por pequeñeces.

Tenemos una misma misión y nos enfocamos en las creencias bíblicas fundamentales. No permitimos que asuntos secundarios dividan nuestra iglesia.

dna-icons-count-change-smlNos medimos constantemente.

Somos representantes de la redención de Dios en este planeta, y nuestra efectividad es medida por la transformación personal y de la comunidad.

DECLARACIONES DOCTRINALES

La Trinidad

Creemos que Dios es Uno, el único Dios, que existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, cada uno es completa y totalmente Dios. (Deut. 6:4; Mateo 28:19; Efesios 4:4-6)

Dios El Padre

Creemos que el Padre es totalmente Dios y Su paternidad es eterna y personal. Él es el Padre de nuestro Señor Jesucristo y de todos los que creen en Cristo. (Génesis 1:1; Mateo 6:9; 2 Cor. 1:3; Efesios 4:6)

Dios El Hijo

Creemos que Jesucristo es el único Hijo de Dios, igual al Padre y al Espíritu Santo. Él es verdadero Dios y verdadero hombre, habiendo sido concebido por el Espíritu Santo y nacido de una virgen. Él vivió una vida humana sin pecado y se ofreció como sacrificio completo perfecto por los pecados del mundo al morir en una cruz. Él resucitó físicamente de entre los muertos, demostrando Su victoria sobre el pecado y la muerte y ascendió al cielo donde Él está en el trono del Padre, intercediendo por nosotros. Un día, Él regresará a la tierra para reinar como Rey de Reyes. (Mateo 1:18-25; Juan 1:1-2, 14; 3:16-18; Hechos 1:9-11; Romanos 5:08; 1 Cor. 15:20; 2 Corintios 5:21; Efesios 1:20; Phil. 2:5-11; Hebreos 4:14-15; 7:25; 1 Juan 2:1-2

Dios El Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo tiene la misma deidad que Padre y el Hijo. El Espíritu Santo movió a los autores humanos de la Biblia a escribir la Palabra de Dios. Él hace que la gente tome conciencia de su necesidad de Cristo Jesús, realiza el milagro del nuevo nacimiento y viene a vivir a cada cristiano en el momento en el que ponen su confianza en Jesucristo. Él une a todos los cristianos en el único Cuerpo de Cristo, dándole a cada uno de ellos el poder para el servir, entendimiento de las verdades espirituales y confort en pruebas de la vida. (Juan 3:3-8; 14:16-17; 16:7-11; Hechos 5:3-4; Romanos 8:9-11; 1 Cor. 2:13; 12:11-13; 2 Pedro 1:20-21)

La Biblia

Creemos que la Biblia, compuesta del Antiguo y Nuevo Testamento, es la revelación de Dios para nosotros, escrita por autores humanos que fueron sobrenaturalmente guiados por el Espíritu Santo. Como la propia palabra de Dios, no tiene error en los manuscritos originales y es nuestra autoridad suprema y final en todos los asuntos de los que en ella se hablan. (2 Timoteo 3:16-17;. 2 Pedro 1:20-21)

Seres Humanos

Creemos que todas las personas son creadas a imagen y semejanza de Dios, para ser como Él en carácter. Sin embargo, todos estamos dañados por el pecado, tanto del pecado original de Adán, así como nuestros propios pecados. Nuestro pecado nos aleja de Dios, nos hace responsables de su juicio y en última instancia resulta en la muerte eterna separado de la salvación de Dios. (Génesis 1:26-27; Romanos 1:18-23; 3:23; 5:12; 6:23, Efesios 2:1-3; 4:18-19;1 Pedro 1:15-16)

Salvación

Creemos que la salvación es un regalo de Dios, ofrecida a toda la gente, el cual tenemos que aceptar. No hay nada que podamos hacer para pagar por ese regalo, ni aun las buenas obras. Sólo al confiar en Jesucristo podemos ser perdonados por nuestros pecados y ser salvos del juicio de Dios. El momento en que nos alejamos de nuestras vidas y le damos el control a Jesucristo en la fe, somos salvos. La vida eterna empieza en el momento en que pone su confianza en Cristo, y nunca se puede perder o ser quitado. Cuando somos salvos, somos justificados por Dios, lo que significa que somos declarados justos delante de Dios debido a que nos hemos identificado con Jesucristo. (Juan 1:12-13; 6:37-40; 10:28-29; Hechos 16:31; 2 Corintios 5:18-19; Efesios 1:07; 13; 2:8-9; 1 Juan 5:11-12)

La Vida Cristiana

Antes de la salvación, éramos esclavos del pecado, pero cuando somos salvos, ese dominio que el pecado tenía sobre nosotros es roto. A partir del momento de la salvación, Dios comienza a trabajar progresivamente dentro de los que creemos para que seamos libres de pecado y para que vivamos una vida como la de Jesucristo. La vida cristiana es un proceso de santificación en nuestras vidas por medio de nuestra obediencia a Dios y nuestra relación con él. Es voluntad de Dios que continuamente crezcamos espiritualmente en el transcurso de nuestras vidas hasta que lleguemos al cielo y seamos hechos perfectos en Cristo. (1 Corintios 6:11; Romanos 6:01-8:39;
1 Tesalonicenses 5:23; Filipenses 1:6, 2:13)

Eternidad

Creemos que las personas fueron creadas para existir por siempre, y creemos en la resurrección corporal de todas las personas. Puesto que han pecado, los incrédulos serán resucitados para existir eternamente separados de Dios en el infierno. Y puesto que los creyentes han sido perdonados y salvos, ellos serán levantados para estar eternamente con Dios en el Cielo. (Daniel 12:02; Mateo 25:46; Juan 5:28-29; 1 Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 4:13-14)

La Iglesia

Creemos que la Iglesia es la familia de Dios, el cuerpo de Cristo y templo del Espíritu Santo. Fue creada por Dios para mostrar su gloria en la tierra, alcanzando a las personas que no lo conocen, de manera que lo adoren, que se amen unos a los otros como en familia, que crezcan espiritualmente y que sirvan a otros en su nombre. Creemos que la Iglesia es el principal instrumento a través del cual Dios está obrando en el mundo de hoy. La Iglesia celebra el bautismo y la Cena del Señor hasta que Cristo vuelva. (Mateo 26:26-29; 28:18-20, Hechos 2:42-47, 1 Corintios 3:16-17; 12:27; 2 Corintios 6:18; Efesios 1:22-23; 3:10; Colosenses 1:18; 1 Juan 3:14-18)